La vista ha sido cancelada después de que uno de los jueces no pudiese acudir, supuestamente por estar enfermo.

 
La audiencia de apelación del caso del dirigente opositor venezolano Leopoldo López, condenado en septiembre de 2015 a casi 14 años de prisión, ha sido aplazada. El tribunal que tenía previsto celebrar la vista ha cancelado la vista después de que un juez no pudiese presentarse, supuestamente al estar enfermo.
 
El exministro español Alberto Ruiz-Gallardón acudió a los juzgados en calidad de asesor de la defensa de López, a la que se han sumado otras personalidades internacionales. “Era una oportunidad que tenían las instituciones venezolanas de corregir una vulneración de los derechos fundamentales, y la han desperdiciado. La situación de Leopoldo es injustificable desde un punto de vista jurídico”, dijo Gallardón por teléfono, mientras acudía a la cárcel militar de Ramo Verde con la intención de entrevistarse con el preso político venezolano más conocido. 
 
El expresidente del Gobierno español Felipe González, también parte de este entente jurídico con el que se busca anular el juicio en el que fue condenado López, ya intentó entrevistarse con el preso pero las autoridades no se lo permitieron. González tampoco recibió autorización para asistir a las audiencias judiciales.
 
Antes de que el aplazamiento fuera oficial, López fue trasladado de Ramo Verde a los juzgados, según sus defensores. “Leopoldo está fuerte pero es una forma de jugar con él, traerlo de aquí para allá. Es una arbitrariedad constante”, explicó otro de los abogados implicados en la defensa de López, el español Javier Cremades. El letrado contó que tanto él como Gallardón visitaron la prisión y lograron comunicarse con López a través de la ventana, alzando la voz.
 
Los asesores jurídicos, en espera de recibir la autorización para ver formalmente a López, han agendado para mañana una reunión con el presidente de la Asamblea de Venezuela, Henry Ramos Allup. El miércoles presentarán un manifiesto en el colegio de abogados de Caracas en el que 1.200 juristas exigen la nulidad del juicio, una petición que se hace extensible al resto de “presos de conciencia”.
 
Lilian Tintori, la esposa del opositor, y el resto de familiares habían recibido con esperanza esta comparecencia judicial, que de llegar a celebrarse abriría una rendija para la liberación del preso. Tras conocer el aplazamiento, Diana López, la hermana de Leopoldo, insistió en que no iban a rendirse: “Seguiremos pidiendo justicia por él y el resto de los presos políticos”. 
 
Horas antes de acudir al Palacio de Justicia para la celebración de la audiencia, López, condenado por daño a la propiedad pública y asociación para delinquir, había enviado un mensaje a los venezolanos a traves de su cuenta de Twitter: “Mañana [este lunes] con igual convicción seguiré dando la cara frente a la justicia injusta en la Corte de Apelaciones. Venezuela y el mundo saben de mi inocencia. Sigamos enfrentando la dictadura, desnudándola y denunciándola nacional e internacionalmente. ¡Vamos a vencer! Para ello, necesaria es la unión de todas las fuerzas democráticas y del mundo. El 23 de junio en la OEA necesitamos solidaridad internacional. El mundo debe condenar moralmente a la dictadura, apoyar el revocatorio en 2016 y promover un verdadero dialogo que hoy no existe”.
 
El dirigente opositor también ha instado a los venezolanos a salir a la calle para defender el proceso revocatorio contra Nicolás Maduro. Este lunes ha comenzado la fase de la validación de firmas para activar una consulta que puede acabar con la destitución del presidente de Venezuela. 
 
La aceptación de la vista en la Corte de Apelaciones, a la que López tiene derecho, sorprendió, no obstante, a la defensa, que no contaba con esta posibilidad y ahora afronta con optimismo la posibilidad de que el tribunal emita un fallo favorable al encarcelado, bien con la absolución o con una rebaja de la pena. Falta que el tribunal ponga una nueva fecha tras la anulación de este lunes.
 

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