El Consejo de Defensa de la Nación Venezolana se reunió por primera vez en 2017 debido a la controversia ocurrida entre el Ministerio Público y la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia con resultados no muy “contundentes”, pero significativos.

Las declaraciones en rechazo a las sentencias 155 y 156 de la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, encendieron las alarmas en el gobierno por tener dentro de su seno una queja grave: la ruptura del orden constitucional. Señalamiento que llevó a Maduro a convocar al máximo órgano de consulta para la planificación y asesoramiento que consagra la Constitución.

Después de menos de tres horas de discusión con algunas de las figuras de mayor preso dentro del gobierno se llegó a una decisión clave: exhortar al Tribunal Supremo de Justicia a que revise las sentencias 155 y 156.

El vicepresidente Tareck El Aissami fue el encargado de leer el texto que resultó del encuentro de este viernes. Seis puntos fueron los que se acordaron, siendo el segundo el correspondiente a las sentencias que llevaron en primer lugar a lo que Maduro calificó como “impasse” entre poderes.

La decisión de revisar las sentencias se acordó en pro de la “estabilidad institucional” y del “equilibrio de los poderes”.

Antes que comenzara la lectura del comunicado, Maduro aseveró que se publicaría una aclaratoria y correcciones a las sentencias 155 y 156, para así superar la controversia.

“Hemos llegado a un acuerdo de solución de esta controversia y puedo decir que con la lectura de este comunicado y la publicación de la aclaratoria y las correcciones respectivas de las sentencias 155 y 156 queda superado esta controversia, demostrando las capacidades de diálogo y resolución que se pueden activar por nuestra Constitución”, dijo.

El primer punto leído por El Aissami fue ratificar que la Sala Constitucional es la máxima instancia para la solución de controversias constitucionales, así como los conflictos entre poderes.

El tercero fue reiterar que los conflictos y desequilibrios que surjan entre los poderes se encauzan con la colaboración entre ellos y los mecanismos constitucionales.

Por otro lado, el cuarto fue destacar los, considerados por el Consejo, “loables esfuerzos” del presidente para resolver mediante el diálogo los conflictos entre los poderes por la autonomía y la independencia de las distintas ramas del Poder Público.

El quinto punto fue un llamado a la oposición a incorporarse al diálogo iniciado en 2016 y que se encuentra mediado por los ex presidentes Martín Torrijos, Leonel Fernández, José Luis Rodríguez Zapatero, además del Vaticano.

El último punto fue repudiar “categóricamente” cualquier intervención que atente contra la independencia, soberanía y autodeterminación de los venezolanos. Porque “los problemas de los venezolanos deben resolverlos los venezolanos”.

Además de Maduro y El Aissami, en el Consejo de Defensa estuvieron la canciller Delcy Rodríguez, el ministro de Comunicación, Ernesto Villegas; Tarek William Saab, como presidente del Consejo Moral Republicano; Manuel Galindo, contralor general de la República; Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo de Justicia; y los ministros de los sectores de defensa, seguridad interior y la planificación.

Aunque la fiscal Luisa Ortega fue la que provocó que se convocara el Consejo de Defensa, no estuvo en la reunión, al igual que el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges. Pero Juan José Mendoza, presidente de la Sala Constitucional, sí fue uno de los que destacó en el Palacio de Miraflores.

Después de que El Aissami terminara de leer el comunicado, Maduro señaló que lo que había ocurrido era para “atender la paz” en el país.

Igualmente rechazó el “intervencionismo grosero” de las autoridades de gobiernos extranjeros, aunque no fue específico con los más de 18 países que han expresado su preocupación y repudio por la situación provocada por las sentencias del TSJ, que pretenden “dictar pautas” en el país.

Reiteró que Venezuela no se metía con nadie ni tampoco era nadie para inmiscuirse en conflictos de otros países. Puso como ejemplo a Colombia y el tema del referéndum ocurrido hace meses, destacó que aunque fue un asunto notorio, este era competencia exclusiva del Estado colombiano.

“Venezuela debemos hacernos respetar entre todos y todas”, dijo.
Culminó su mensaje con la afirmación que abril iniciaba “con buen paso”. “Le digo a nuestro pueblo victoria constitucional”.

Por último dejó saber que el Consejo seguía “en sesión”, hecho que repite el señalamiento hecho el 26 de octubre de 2016 cuando el jefe de Estado destacó que el órgano constitucional se declaraba en sesión permanente. A pesar de esto, fue hasta este 31 de marzo (cinco meses después) que de hecho hubo un encuentro formal.

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