Raghad Saddam Hussein, hija del expresidente iraquí Sadam Hussein, dio a CNN su primera entrevista desde la ejecución de su padre, y habló sobre el caos en su país, la invasión de EE.UU. en 2003 y presidente electo de EEUU, Donald Trump.

Raghad comentó la ejecución de su padre, ahorcado en 2006 y aseguró “nunca vi el momento exacto y me niego a verlo. Los detalles de su muerte son feos y dolorosos, pero es una muerte honorable”, dijo resaltando la valentía de su padre, que desafió a una multitud enfervorecida antes de morir.

La hija de Hussein culpa a EE.UU. por la década de caos que desató la invasión de Irak y espera que el presidente electo, Donald Trump, sea diferente a sus predecesores. Para ella Trump “tiene un alto nivel de sensibilidad política”, que en varias oportunidades “expuso las equivocaciones de los demás, sobre todo en relación con Irak”, eso quiere decir que es consciente “de los errores cometidos por otros gerentes en el tema de Irak”.

Durante su campaña presidencial, Trump dijo varias veces que había estado en contra de la guerra de Irak desde el principio. “Sadam Husein no era una buena persona. A quién le importa”, había comentado Trump, mientras criticaba la política de Barack Obama en Irak. “Él era muy bueno matando a terroristas. Ahora, Irak es el Harvard del terrorismo” aseguró el magnate.

Lejos de la política

Raghad aclaró también que aunque el actual Gobierno iraquí la ha acusado de apoyar al partido Baath de Saddam Hussein e incluso al Daesh (autodenominado Estado Islámico), y ha pedido a Jordania, donde vive ahora a la hija de Hussein que la extradite, ella no se ha involucrado en política y no apoya a grupos o partidos en Irak, y menos a los grupos extremistas, que, subraya, “solo adquirieron poder” en Irak después de que su familia abandonara el país y de que finalizara el gobierno de Hussein.

“Por supuesto que no tengo ninguna relación con este grupo ni otros grupos extremistas”, dijo en la entrevista y agregó “además, la ideología de la familia no tiene semejanza ninguna con la de los grupos extremistas”.

Finalmente manifestó que aunque vive una vida cómoda en Jordania, no pierde la esperanza de regresar a su país, y explicó que para ella lo que está ocurriendo ahora en su nación “es solo un estado pasajero, un estado de invasión y confusión. Pero ese no es el destino de Irak”, afirmó. “La guerra no es infinita. Claro que hay esperanza”, concluyó.

No aceptamos comentarios ofensivos, El Verificador promueve el debate de ideas como herramienta que fortalece la vida democrática.

29 + = 33