Por: Claudia Fernández Lerebours

La grasa es un nutriente del que no podemos prescindir; pero consumirlo en un marco de moderación y equilibrio nutricional.

Nutrición y bienestarestilo: Nutrición y bienestarComo la grasa es el nutriente que “más engorda” al ser, el que mayor cantidad de energía aporta (9 calorías por gramo), es el más satanizado cuando se trata de preservar el peso y fomentar salud.

Pero es nutriente imprescindible. Amén de su función energética, los lípidos forman parte de las células y tienen función reguladora. Por ejemplo, son precursores de las hormonas sexuales y además transportadores de proteínas.

No engordamos por el consumo de grasa per se, sino por el exceso de ésta ,y/o los demás nutrientes. La energía nunca se pierde, sino que se transforma. Si consumimos más de la que necesitamos para mantenernos vivos y activos, ese sobrante se acumula como tejido adiposo, y es cuando surge el exceso de peso u obesidad.

Ahí reside la trampa de alimentos etiquetados “light”, porque contienen bajo, o ningún contenido en grasa como triglicéridos. Sin embargo, en muchos casos, son productos altamente calóricos, por la alta cantidad de carbohidratos u otras clases de lípidos.

En cierta época, antes de realizar estudios de Nutrición y Dietética, fui una fanática del “fitness”. Llevaba una dieta baja en grasas y alta en proteínas, bajo el objetivo de “ponerme roca”; es decir, aumentar masa muscular sin incrementar el tejido adiposo.
El escaso consumo de grasa me ocasionó, entre otros trastornos, intensa caída del cabello, que primero se resecó extremamente. Mientras que el alto consumo de proteína me significó un daño renal que me mandó al quirófano.

Una vez aumenté el consumo de grasa a niveles equilibrados, el cabello recuperó sus aceites naturales y se detuvo la alopecia, que fue la manifestación más evidente, en lo externo, del desequilibrio en la ingesta de grasa.

En circunstancias normales, el 30 por ciento de las calorías de la alimentación deben provenir de la grasa, preferiblemente de fuentes vegetales y de naturaleza mono y poliinsaturada.
Nuestro nutricionista nos indicará individualmente la cantidad de grasa que consumimos, o que debemos consumir. A modo general, en una dieta de 2500 calorías, debemos recibir 750 calorías provenientes de grasa, que es igual a unos 84 gramos, aproximadamente. Sabiendo que una cucharada de aceite de oliva tiene 10 gramos; un huevo, 6; un puñado de almendras, 11; una cucharada de mantequilla, 16; una rosquilla azucarada, 9; una chuleta de cerdo, 15; podemos hacernos una idea. Por otra parte, nuevos estudios abordan el rol del tipo de grasa en el metabolismo. No solo es cantidad, sino calidad, lo veremos.

 

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