El Banco Central de la República Dominicana, en interés de mantener informados a los agentes económicos y al público en general, presenta los Resultados Preliminares de la Economía Dominicana para el período enero-junio del año 2017.

1. Crecimiento Económico

La economía dominicana, experimentó una moderación en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) al registrar una variación acumulada de 4.0% durante enero-junio 2017. En este resultado han influido varios factores, tanto en el contexto externo como en el doméstico, que se han reflejado en el comportamiento de algunas actividades económicas dentro del sector real.

En el ámbito doméstico, se registró una desaceleración en la demanda interna, principalmente en la inversión privada en enero-junio de 2017, como resultado de cambios en las expectativas de los agentes económicos ante un escenario menos favorable. Particularmente, la actividad construcción, principal componente de la inversión, registró una caída de 2.7% en el primer semestre del presente año. Adicionalmente, el ajuste de la política fiscal fue mayor al estipulado en el Presupuesto Nacional.

Al analizar el comportamiento de la economía en el período enero-junio 2017, cabe destacar, que las actividades que están liderando el crecimiento son: Intermediación Financiera (8.1%), Hoteles, Bares y Restaurantes (7.8%), Agropecuario (6.2%), Comunicaciones (5.8%) y Transporte y Almacenamiento (4.7%), las cuales mantienen una expansión por encima del promedio.

Otras actividades registraron crecimientos más moderados con respecto a igual período del pasado año, dentro de las que cabe mencionar Actividades Inmobiliarias y de Alquiler (3.7%), Minería (3.7%), Comercio (3.1%), Enseñanza (2.6%), entre otras.

La actividad Intermediación Financiera registró en enero-junio una variación interanual en su valor agregado real de 8.1%. Este resultado, es consistente con el comportamiento de la cartera de préstamos del Sistema Financiero (10.4%) y niveles adecuados de rentabilidad.

La actividad Hoteles, Bares y Restaurantes continúa experimentando el dinamismo exhibido durante el primer trimestre del año, acumulando en enero-junio de 2017 una expansión de 7.8% en su valor agregado, principalmente por el incremento de 7.7% en el influjo de turistas extranjeros, así como el aumento de 2.2% del gasto promedio en US$ realizado por los mismos, durante los primeros seis meses del año.

Durante el primer semestre de 2017, el valor agregado de la actividad Agropecuaria presentó un crecimiento interanual de 6.2%, como resultado de la implementación continua de programas de apoyo a los pequeños y medianos productores del país que ejecuta el Gobierno Central, a través del Ministerio de Agricultura y sus dependencias, dirigidos a estimular y fortalecer la producción agropecuaria nacional. En este mismo orden, el Banco Agrícola desembolsó la suma de RD$10,162.0 millones destinados al sector, mostrando un crecimiento de 21.6% con relación al financiamiento otorgado en igual período del año anterior.

2. Política Monetaria

Recientemente, el Banco Central decidió reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 50 puntos básicos (de 5.75% a 5.25%) y disminuir el coeficiente de encaje legal en 2.2 puntos porcentuales, lo cual resultó en una liberalización de unos RD$20,400 millones.

Esta decisión que implica la adopción de una postura de política más expansiva, se fundamentó en un cambio importante en las condiciones macroeconómicas desde marzo pasado, particularmente en tres aspectos: 1) los precios internacionales del petróleo han sido menores a los previstos inicialmente; 2) la normalización de la política monetaria en Estados Unidos se ha vuelto más gradual, ante proyecciones de crecimiento más moderadas; y 3) a nivel doméstico el crecimiento mostró una desaceleración en el segundo trimestre mayor a lo esperado.

Estas medidas están surtiendo sus efectos positivos, ya que el crédito privado en moneda nacional ha aumentado en unos RD$10,400 millones en lo que ha transcurrido del mes de agosto, casi tres veces el crecimiento promedio mensual del crédito de los primeros siete meses del presente año. Una gran parte de estos préstamos han sido colocados a tasas de interés promedio de 8%, lo que contribuye en la tendencia a la baja en las tasas de interés de mercado.

3. Inflación

La inflación acumulada durante el primer semestre de 2017 fue de 1.02%, mientras que la inflación anualizada, medida desde junio 2016 hasta junio 2017 se situó en 2.55%, debido fundamentalmente a la incidencia de los grupos Transporte y Alimentos.

El resultado de la inflación del mes de julio fue de 0.18%, llevando la inflación acumulada de los primeros siete meses del año a 1.20% y la inflación interanual a 2.54%.

4. Generación de empleos

Los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), publicados trimestralmente, arrojan que en los doce meses comprendidos entre el trimestre abril-junio 2016 y abril-junio 2017 se generaron 124,146 nuevos ocupados netos en la economía dominicana, lo que se tradujo en una caída de 2.0 puntos porcentuales en la tasa de desocupación abierta, que pasó de 7.4% en el segundo trimestre del año 2016 a 5.4% en el mismo período del presente año.

En cuanto al ritmo de creación de empleos de los primeros seis meses de 2017 se refiere, los resultados muestran que desde finales de 2016 hasta los últimos datos disponibles, se crearon 76,279 nuevos puestos de trabajo netos en la economía dominicana. Esto indica que el ritmo de creación de empleos ha sido de unos 12,713 puestos de trabajo mensuales en promedio en los primeros seis meses del año. Todo lo anterior refleja que creación de empleos se mantiene en línea con los objetivos de reducción del desempleo y de la pobreza del Gobierno.

Cabe reseñar que de acuerdo a los datos de la Encuesta Nacional de Fuerza de Trabajo (ENFT) Tradicional, en los cuatro años comprendidos entre octubre 2012 y octubre 2016 se generaron 464,415 nuevos ocupados, de los cuales el 90.4% corresponde al sector formal.

5. Sector Externo

En el sector externo, los resultados preliminares de la cuenta corriente de la Balanza de Pagos arrojan, por segundo año consecutivo un superávit, que en el primer semestre de 2017 ascendió a US$255.4 millones.

Esta mejoría en las cuentas externas, facilitó la acumulación de reservas internacionales a los niveles más altos de la historia del Banco Central. Así, las Reservas Internacionales Brutas cerraron el período enero-junio 2017 en US$6,513.7 millones y las Netas en US$6,512.8 millones, aumentando US$1,188.4 millones y US$1,211.8 millones respectivamente, con respecto al mismo período de 2016. Estas reservas brutas equivalen a 4 meses de las importaciones, excluyendo las zonas francas.

Asimismo, vale destacar que la entrada de divisas a la República Dominicana en el primer semestre de 2017, por concepto de exportaciones de bienes, turismo, remesas e inversión extranjera directa, ascendió a US$13,139.5 millones, unos US$1,384.0 millones adicionales con relación a igual período de 2016, equivalente a un crecimiento de 11.8%.

Los ingresos por turismo alcanzaron los US$3,768.9 millones, es decir, unos US$375.9 millones adicionales comparado con 2016, lo que representa un crecimiento de 11.1%, gracias al incremento en la llegada de viajeros, principalmente de destinos tradicionales como Europa, Estados Unidos y Canadá.

En lo que respecta a las remesas, según cifras preliminares, durante el período enero-junio de 2017 se recibieron flujos por US$2,908.5 millones, unos US$318.0 millones adicionales para un significativo aumento de 12.3%, como resultado del desempeño de la economía de los Estados Unidos de América, particularmente por las condiciones de pleno empleo, que es nuestra principal fuente de remesas con una participación de 72.1%, seguido por España con un 15%.

Luego de solo crecer en 0.2% en el primer semestre de 2016, las exportaciones totales aumentaron en 6.0% en el mismo período de 2017, para un incremento de US$284.6 millones, destacándose el crecimiento de 8.4% de las exportaciones nacionales de bienes, lideradas por las exportaciones industriales, que registran un aumento de 13.6%, principalmente las de azúcar crudo y derivados (59.1%) y las varillas de acero (62.6%). Asimismo las exportaciones de minerales aumentaron en 11.3%, como consecuencia principalmente de la reactivación de la explotación de ferroníquel a partir de abril del año pasado.

La inversión extranjera directa, alcanzó la significativa suma de US$1,398.2 millones al primer semestre de 2017, para un aumento de US$405.5 millones adicionales respecto a igual período de 2016, equivalente a 40.8% en términos relativos. Este comportamiento ha sido como consecuencia principalmente de incrementos de las inversiones en actividades de turismo, inmobiliarias y comerciales, reafirmando que nuestro país se mantiene como un destino atractivo para los inversionistas extranjeros.

En cuanto a las importaciones totales, las mismas registraron un aumento de 3.7% en el período enero-junio 2017, explicado principalmente por el incremento de 29.0% en la factura petrolera, unos US$308.2 millones adicionales con respecto a igual período de 2016, como consecuencia de los mayores precios internacionales del petróleo. Durante este período, las importaciones no petroleras se mantuvieron prácticamente en el mismo nivel que en el primer semestre de 2016.

La tasa de cambio promedio del mercado spot para la compra del dólar estadounidense durante el período enero-junio de 2017 fue de RD$47.16/US$, para una depreciación de 3.0% en relación con igual período de 2016. Vale destacar que la depreciación acumulada al cierre de junio, fue de tan solo 1.7% respecto al 31 de diciembre de 2016 cerrando el semestre con una tasa de cambio de venta al 30 de junio de 2017 de RD$ 47.53/US$. Estos resultados reflejan la estabilidad cambiaria en lo que va del año 2017, con un Tipo de Cambio Real alineado con los fundamentos macroeconómicos.

6. Sector Financiero

A junio 2017, en términos anualizados, el sector financiero continuó mostrando incrementos en las operaciones activas de 9.5% y pasivas de 9.3%, así como un crecimiento en los niveles de patrimonio de 11.7%. El aumento de los activos totales estuvo influenciado por la expansión de la cartera de créditos en 9.6% y el de los pasivos, por mayores captaciones del público en 9.8%.

La cartera de créditos muestra una morosidad de 1.9% y provisiones que cubren los créditos vencidos en un 157.1%; la rentabilidad sobre el patrimonio promedio (ROE) fue de 14.7% y sobre los activos promedio (ROA) 1.7%; y, el indicador de solvencia reflejó un 18.5%, muy por encima del nivel mínimo regulatorio (10%) que establece la Ley Monetaria y Financiera y los estándares internacionales.

En cuanto a la banca múltiple, ésta registró un crecimiento en los activos de 9.4%, para una participación en el sistema de 86.8%. La cartera de créditos se incrementó en 9.4%, presentando una morosidad de 1.8% y una cobertura de los créditos vencidos de 166.9%. El índice de solvencia fue de 16.9% y los coeficientes de rentabilidad ROE y ROA ascendieron a 16.6% y 1.7%, respectivamente. Todo esto evidencia que durante el primer semestre de 2017 el sistema financiero continúa exhibiendo fortaleza en los indicadores de calidad de la cartera de créditos y rentabilidad patrimonial.

7. Perspectivas para el cierre de año 2017

Finalmente, las estimaciones del Banco Central en el contexto de las medidas adoptadas recientemente y de un escenario en el cual se espera una política fiscal más activa durante el segundo semestre, arrojarían que la tasa de crecimiento anual del PIB al cierre del presente año se ubicaría en torno a su crecimiento potencial de 5.0%, mientras la inflación se acercaría al límite inferior del rango meta de 4% ± 1% para 2017. Asimismo, la proyección del saldo en cuenta corriente indica que estaría cerrando 2017 en torno al -2.0% del PIB por tercer año consecutivo, nivel inferior al promedio histórico de la última década y que es cubierto con holgura por los influjos de Inversión Extranjera Directa.

 

 

Debemos formar personas honestas

Por: Ramón Antonio Veras.

I.- Comportarnos con honradez

1.- Por muy difícil que se presente la situación del país en lo social, económico, ético y moral, no podemos precipitarnos, comportarnos abatidos, entregados; como si fuéramos una comunidad de mujeres y hombres derribados, que estamos entregados, ya hundidos en la desesperanza.

2.- Contrario a como piensan los desalentados y angustiados, debemos confiar en la potencialidad, el aliento y el ánimo de los que son los más, el pueblo, que se mantiene afianzado porque está formado para batallar, resistir y salir vencedor, convirtiendo la complejidad en sencillez y los problemas en soluciones.

3.- La realidad nos dice que cada día advertimos más y diferentes fenómenos sociales nocivos que nos llenan de espanto, pero ante esa materialidad no podemos caer en el abatimiento como si ya todo está perdido, que no hay nada que hacer para darle vuelta atrás al ambiente que se nos presenta como desalentador.

4.- Hay que poner en nuestras propias manos el destino del país que aspiramos, necesitamos y merecemos. Armados de decisión, aplomo, empuje y suficiencia, de seguro que salimos adelante, olvidando todo lo que sea inseguridad, incredulidad y desesperanza.

5.- No debe estar en nosotros echarnos por tierra; sentirnos derrocados; aceptar como bueno estar en estado de abandono, resignados y abatidos. Estamos obligados a sacar energía para ser triunfadores, estar entonados para todo lo que significa lucha.

6.- Bregar para convertirnos en un pueblo libre de las taras que nos deforman, los estigmas que nos reducen y de las lacras que están de por medio; de las tachas que nos hacen ver como entregados a fallas que solo sirven para desacreditar, deshonrar y desprestigiar.

7.- Estamos en el deber de comportarnos exhibiendo actuaciones que nos identifiquen como personas correctas, para poder ser exaltados y dignos de alabanzas. El descrédito, los insultos y las ofensas no podemos aceptarlas como normales.

8.- Para hacer de nuestra comunidad un conjunto de mujeres y hombres de actuaciones decentes y admirables, necesariamente tenemos que actuar como personas de buen vivir; que sirvan de modelo en conducta; con un estilo de vida merecedor de encomio, de motivación, de sincera ponderación.

9.- Una comunidad humana solo es posible gozar de estima, consideración y respeto si lleva una vida ajustada a normas que motivan honra. Prestigio, renombre y reputación solamente adornan a quienes dan demostración de comportarse habitualmente con honradez.

II.- Tener la honradez como propia

10.- No hay que ser adivino, cientista, ni sabihondo, para saber que vicios sociales dominan hoy el proceder de amplio sectores; pero esto no quiere decir que van a estar presentes para siempre en nuestro medio. Los fenómenos sociales no llegan para quedarse; desaparecen con el sistema social que los genera.

11.- Ser honesto en nuestro país no es algo que acompaña a la gran mayoría, por lo que se hace necesaria una certera orientación con el objetivo de lograr que la honestidad sea algo propio, vinculado a la persona de nuestros paisanos. Debemos aspirar a tener entre nosotros a aquella persona que haga suyo el comportamiento digno, insigne y probo, porque en la medida que la moralidad, la lealtad y la sinceridad son tomadas como guía de vida, es posible alcanzar la honradez, la rectitud y la decencia.

12.- Comenzando en el hogar que es la sociedad pequeña, y continuando con la grande que es la que compartimos con los demás integrantes de la comunidad donde habitamos, estamos en la obligación de dar muestra de que estamos formados para la honorabilidad, respetabilidad y crédito. Olvidarnos de ser indignos, despreciables y miserables.

13.- En la casa y en la escuela hay que tallar, esculpir, labrar a los que queremos sean en el porvenir las mujeres y los hombres a ser identificados como verdaderos símbolos de principios, honor, escrúpulos y autenticidad en conducta. Nunca será objeto de desprecio y humillación el individuo educado para actuar en forma cristalina.

14.- El medio social dominicano debemos hacerlo acogedor por la forma como tratamos a aquellos con quienes compartimos. Se impone la presencia de un ser humano nuevo en valores, que sea apreciado por honrado, meticulosidad, esmerado, de actuar rectilíneo. Todo esto reanimará y fortalecerá como recompensa para construir una forma de trato humano con hidalguía y magnanimidad.

15.- El hombre o la mujer que se comporta en forma decente se gana la buena honra, porque su práctica, la enlaza con todos aquellos que en la comunidad saben valorar las actuaciones ajustadas a la convivencia armoniosa, civilizada y de buenos ejemplos. Manejarse bien identifica y distingue a las personas bien formadas en el hogar y la escuela.

III.- Luchar por un ambiente acogedor

16.- El ciudadano o la ciudadana honrada la vamos a tener en nuestro ambiente cambiando la realidad de hoy, que es impúdica, procaz, desvergonzada e insolente, por otra distinta en la que van a sobresalir los decentes, virtuosos, templados, considerados y modestos. No podemos fijarnos la idea de que no se logrará contar con personas sin tachas porque nadie nace viciado. El medio donde nos desarrollamos deforma la conducta.

17.- Siempre es posible cambiar lo negativo por lo positivo; tenemos que confiar en que vamos a salir adelante porque contamos con la potencialidad necesaria para lograrlo; y llegará el momento cuando contemos con el ser humano irreprochable, correcto, cumplido; olvidando al imperfecto, vulgar, insoportable y vicioso.

18.- A los fenómenos sociales negativos que lesionan vivamente la conciencia y logran torcer el pensamiento, hay que hacerle frente, afrontarlos con firmeza, oposición permanente, no dejarle espacio para su función dañina. No hay que rehuir a las situaciones que nos desafían para aniquilarnos y ponernos arrodillados. Con decisión, valentía y tenacidad es posible conquistar lo que está a nuestro alcance.

19.- Nunca debemos olvidar que en la vida todo es lucha y estamos obligados a combatir, ser batalladores; mantenernos como consecuentes y coherentes contendientes; presentes en los debates civilizados contra todos aquellos que están aferrados a un presente funesto, y opuestos a que llegue la dicha, lo favorable.

20.- Eliminar lo que daña es un deber de las mujeres y los hombres que en cada país se sienten comprometidos con las causas justas, dispuestos siempre a resistir y no ceder, repeler y no aguantar, zapatearse y no rendirse, rechazar y no flaquear, afrontar y no arrastrarse. La desmoralización no debe nunca impedir al ser humano contrarrestar las adversidades, abandonar el escenario sin encarar las dificultades, los contratiempos y las desgracias.

21.- Todo aquello que nos lesiona como pueblo laborioso y digno tenemos que enfrentarlo con decisión; y dejarnos de estar compungidos, quejosos, angustiosos y tristes. Estamos obligados a armarnos de felicidad, sin demostrar debilidad, agotamiento ni melancolía. Estar listos, esperanzados, contentos, y dispuestos para triunfar.

22.- Corrupción, ladronismo, degradación moral y ética, en fin, la podredumbre social no puede estar por encima de la limpia intención que tenemos de vivir en un país sin lacras; por la capacidad nuestra para preservar y alcanzar los propósitos de vivir en un medio en el cual sea sobresaliente aquel que se eleva por su esfuerzo, y no el pillo que mancilla el calificativo que merece llevar nuestro pueblo de honrado y trabajador.

23.- Estamos más comprometidos que nunca a confiar en nosotros mismos, sin mostrarnos atormentados, encolerizados, desequilibrados ni perturbados. Es el momento de demostrar que dominicanos y dominicanas están hechos de un material muy especial, y con las herramientas necesarias para eliminar escollos y superar barreras.

24.- Aspirar a que en el país predomine la cultura de la honradez, no nos coloca como soñadores, ingenuos o pensadores utópicos, sino que es un deseo generalizado, necesario y posible. Es factible poner en marcha todo un movimiento de opinión para producir un cambio en el proceder de nuestros compatriotas para que actuar apegado a la integridad, sinceridad y honestidad sea algo sentido, profesado y ejecutado con sana convicción.

25.- Sin importar lo hondo, que está el fenómeno de la corrupción en el seno de la sociedad dominicana, es una posibilidad alcanzable producir un cambio; originar acciones; provocar motivaciones; suscitar interés colectivo capaz de volcar, poner cabeza abajo a todo lo que representa ladronismo, corruptela, truhanería, rufianería, granujada, pillaje y desvergüenza.

26.- Adecentar el medio social del país es primordial, indispensable; algo vital, por lo que promover actuar con honradez es algo básico como pueblo civilizado, y llena de empuje, nos da bríos para construir un medio social atractivo por la ética de la mayoría de sus habitantes.

27.- Nada nos debe amilanar; sentirnos opacados, anonadados ni disminuidos por el hecho de estar moviéndonos en un lugar en el cual las taras sociales han doblegado y condicionado el proceder de amplios sectores que, supeditados a las ambiciones, se han plegado, quedando subyugados por la mercancía dinero, llevándolos a doblar la cerviz por beneficios personales.

28.- Conviene mantenernos esperanzados, confiados en que más temprano que tarde aquí va a despuntar, a resaltar el ser humano distinguido por ser honrado; porque se tendrá con alta valoración comportarse de acuerdo como mandan las normas de la decencia. El tiempo está para que una nueva generación dé ejemplo de que es necesaria una conducta que nos identifique dignamente.

29.- La confianza que debemos llegar a establecer de un modo de vida destacado por la limpieza de nuestras actuaciones, debe ser algo aceptado, por todos aquellos con quienes compartimos donde vivimos.

30.- Que el desconsuelo jamás sea una espina que nos acompaña por proceder con deshonestidad; la consternación nunca esté en nuestra mente como martirio por accionar dominados por taras sociales, como la corrupción y tachas que desalientan, rompiendo toda aspiración al entusiasmo y la alegría.

31.- Esforzarnos por ser ciudadanos y ciudadanas auténticamente honestos, es un aporte de buen vivir que hacemos a lo mejor de la presente y futuras generaciones. La buena fama, el buen criterio es la mejor herencia que vamos a dejar al marcharnos del mundo de los vivos.

32.- El dinero no debe llevar a la persona a la degradación, la deshonra y a ser calificada como oprobio social. No ennoblece mantenerse indiferente ante lo vejatorio en una sociedad rebajada por la corruptela.

33.-A la juventud dominicana hay que hacerle hincapié que debe abrazar la honradez como suya; clavarse en su conciencia la idea de que la honestidad no es una pose, gesto, fingimiento o consigna, sino una forma de vida que se lleva con naturalidad, espontaneidad y absoluta llaneza.

34.- Los mejores dominicanos y dominicanas de hoy están en el deber de vivir con el convencimiento de que el porvenir es de los que sirven de ejemplo en sus actuaciones, por obrar correctamente; operar con honradez; desempeñarse con decoro; hacer de sus realizaciones dechados, muestrarios de pudorosos.

 

 

 

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