Porque… “Con fuerza inferior, siempre
Es la negociación lo más provechoso”
Aquellos a quienes los Dioses
Destruirán, primero los enloquecerán
Con el poder.
C.A. Bear.-

Por: Rafael R. Ramírez Ferreira

Somos lo que siempre hemos sido, una especie de mangú en todo el sentido de la palabra. Cambiamos las palabras de los hechos y las circunstancias, pero siempre caemos en lo mismo, un mangú. Y es que si algunos se tomaran la molestia de leer –interesada o no- la historia escrita por muchos con la intención de perpetuar “su verdad”, coincidirán en que al igual que determinados libros “sagrados”, todo se ha escrito de acuerdo a los intereses del momento.
Hace más de un siglo, el Presidente Pedro Santana hace declarar como traidores a la Patria a Duarte, Sánchez, Mella y otros que habrían participado en los inicios de la nacionalidad, llamada Dominicana, y los condena a vivir de por vida fuera de este país. Pero ya hacía tiempo que el mangú se había preparado, héroes a granel y ha requerimientos de los políticos del patio, cada quien halando “pa´su lao”. Y eso, está más claro que el agua, de no ser así, como se explica que nosotros nos demos el lujo de tener tres padres de la patria, aunque la respuesta es sencilla; unos querían a Duarte, otros a Mella y otros tantos a Sánchez y claro, para complacerlos a todos los hicieron a los tres, así quedó elaborado el mangú. Siendo lo raro, que no hayan hecho también una Madre, aunque todavía están a tiempo. Intereses, sólo intereses del momento, que han incidido en nuestro comportamiento por siempre.
Los Padres fundadores de los EE.UU, líderes políticos y hombres de Estado que participaron en la Revolución Americana al firmar la declaración de Independencia y estableciendo la Constitución, aunque dentro de este grupo hay dos sub-grupos; los que firmaron la Declaración y los autores de la Constitución, pero cada uno con el protagonismo que le corresponde, así están en la historia Norteamericana, porque todos no pudieron ser jefes al mismo tiempo. Por igual en Iberoamérica, donde nos encontramos con un Bernardo O´Higgins, Padre de la Patria en Chile; José de San Martin en Argentina y así continua una larga lista, con excepción de nosotros.
Y es que alguien idea, otros planifican y otros tantos ejecutan, pero cada uno haciendo el papel que le corresponde, eso es allá, porque en cuanto a nosotros, solo ha existido un personaje que ha conjurado todas nuestras ambiciones y miedos y ha retratado esta sociedad de pies a cabeza, haciendo de esa foto, una dolorosa realidad, y llevó por nombre, Rafael Leónidas Trujillo Molina, el Generalísimo, el Jefe.
Después de él, la cosa ha vuelto a lo mismo, el mismo mangú, algunas veces le ponen apellido para confundir pero, el mismo mangú. Mangú con leche, con chicharrones, carnita o con lo que sea, aunque la esencia sigue siendo la misma… ¡Mangú! Una disentería de partidos “mayoritarios y democráticos” que han sido paridos como paren los cerdos o las hienas, es decir, por camadas. Cada vez que algún “líder” no se siente cómodo con la “repartición” de lo que sea, de inmediato hace tienda aparte y esto mismo se repite decenas de veces, apoyados por una autoridad electoral que los acepta para que compartan el manjar del Estado, para al final, en las elecciones, volver aliarse con la finalidad de elaborar el mangú con quien más manteca le pueda echar.
Cada día, pienso más, que lo mejor y más saludable, es unirse a la manada, hasta que nos vayamos todos por el barranco y se acabó esta vaina sin sentido, que ostentosamente llamamos País, Patria, Nación o que se yo. ¡Si señor!

No aceptamos comentarios ofensivos, El Verificador promueve el debate de ideas como herramienta que fortalece la vida democrática.

5 + 5 =