Por: Sergio Gómez Maseri
Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia lanzaron este viernes en la noche un ataque coordinado contra Siria en respuesta al supuesto uso de armas químicas en este país contra la población civil. Según el Pentágono, en el ataque habrían participado bombarderos B-1 y barcos desde los que fueron lanzadas decenas de misiles Tomahawk.
Según el secretario de Defensa, James Mattis, se escogieron como blancos tres puntos del país que estaban relacionados con el ataque de la semana pasada con armas químicas que mató a al menos 42 personas y dejó heridas a cientos.
Dos de ellos fueron cerca de Damasco e impactaron en un centro de investigación que, según EE. UU., se dedicaba al desarrollo de armas químicas; mientras que otro era un supuesto edificio donde estaban almacenadas las armas letales.
“Este fue un ataque para responder a las acciones de un monstruo que atacó a su propia población. El esfuerzo combinado de EE. UU., Francia y Gran Bretaña integrará todos los instrumentos de nuestro poder nacional: económico, militar y diplomático”, dijo el presidente Donald Trump desde la Casa Blanca minutos después de iniciar los operativos, que habrían durado menos de una hora.
El esfuerzo combinado de EE. UU., Francia y Gran Bretaña integrará todos los instrumentos de nuestro poder nacional: económico, militar y diplomático
La idea, según el presidente de EE. UU., es dejarle claro al régimen de Bashar al Asad que será castigado si insiste en producir y desplegar un tipo de arsenal que está claramente prohibido por la comunidad internacional. Según Trump, el esfuerzo continuará hasta que Al Asad suspenda el uso de las armas químicas.

Sin embargo, Mattis aclaró que el ataque ya había concluido y que por el momento no había otro planeado. Lo que, al parecer, queda claro es que EE. UU. y sus aliados actuarán casi de manera automática si Al Asad vuelve a utilizarlas.

Fuentes sirias no corroboradas indicaron que las fuerzas del régimen, apoyadas por Rusia, habrían derribado hasta 13 misiles. El Pentágono, sin embargo, no quiso confirmar si se trataba de información verdadera.

El presidente Donald Trump elogió el sábado el ataque aéreo selectivo lanzado contra el régimen sirio por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia y afirmó que “no podría haber tenido un resultado mejor”. “Un bombardeo perfectamente ejecutado anoche”, escribió Trump en Twitter. “Gracias a Francia y al Reino Unido por su sensatez y el poder de sus excelentes fuerzas armadas. No podría haber tenido un resultado mejor. íMisión cumplida!”, agregó.

Lo que, al parecer, queda claro es que EE. UU. y sus aliados actuarán casi de manera automática si Al Asad vuelve a utilizar armas químicas
Tanto el régimen de Al Asad como Rusia niegan el ataque con armas químicas del pasado fin de semana y advirtieron que si EE. UU. respondía militarmente, se podría crear un conflicto aún mayor.
El secretario de Defensa precisó, no obstante, que el ataque de este viernes se llevó a cabo con un alto nivel de detalle para evitar la muerte de civiles o de las tropas rusas que operan en este país.
De hecho, el Pentágono aclaró que Rusia fue informada con algunos minutos de antelación para evitar que sus aviones o tropas fueran impactados por los misiles.
El ataque llega luego de una tensa semana en la que Trump, vía redes sociales, prometió un ataque contundente en represalia.
Trump, según varios medios de EE. UU., pretendía un ataque más robusto y continuado que el del año pasado, cuando lanzó 59 misiles contra una base militar desde donde salieron los aviones que atacaron con armas químicas a los pobladores en un suburbio de Damasco.
El ataque se llevó a cabo con un alto nivel de detalle para evitar la muerte de civiles o de las tropas rusas que operan en este país
El Pentágono, sin embargo, le insistió a Trump que un ataque de esa naturaleza podría genera un peligroso conflicto con Rusia e Irán y quizá arrastrar a EE. UU. a una guerra de la que supuestamente se quiere salir.
Si bien el ataque de este viernes (sábado en territorio sirio) es superior, pues se atacaron tres objetivos y se utilizaron el doble de las armas que el año pasado, sin duda los generales le ganaron la pelea a Trump, pues se trató un ataque quirúrgico que no seguirá, siempre y cuando Al Asad se abstenga de usar su arsenal químico.
El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que está en Lima participando en la Cumbre de las Américas, abandonó presuroso el banquete poco antes de que Trump anunciara el ataque.

No aceptamos comentarios ofensivos, El Verificador promueve el debate de ideas como herramienta que fortalece la vida democrática.

7 + 2 =