De visita en Bangladesh, Angelina Jolie, la Enviada Especial de la Agencia de la ONU para los Refugiados, dijo que el mundo no puede dar la espalda a los casi un millón de personas rohingya refugiadas que han huido de Myanmar a Bangladesh. Ella urgió el continuo apoyo para quienes se han tenido que desplazar, hasta que las autoridades de Myanmar demuestren el genuino compromiso que se necesita para acabar con décadas de violencia y desplazamiento.

El día de ayer en Daca, la Enviada Especial sostuvo reuniones oficiales con la Primer Ministra Sheikh Hasina y el Ministro de Exteriores AK Abdul Momen, a quienes expresó el agradecimiento de ACNUR con el pueblo y el Gobierno de Bangladesh por su generosidad al recibir a más de 700.000 personas refugiadas desde agosto de 2017. Ella reiteró el apoyo de ACNUR a los esfuerzos colectivos para permitir que los refugiados rohingya puedan tener vidas dignas en Bangladesh y que puedan alcanzar soluciones duraderas. También expresó su preocupación de que, sin una expansión y un fortalecimiento urgentes de las oportunidades educativas, el futuro de una generación de niños rohingya estaría en peligro. Mientras se encontraba en Daca, Jolie también visitó dos museos, el Museo de la Guerra de la Liberación y el Museo en Memoria de Bangabandhu, donde observó exposiciones sobre la historia del país, incluida su propia experiencia de desplazamiento a gran escala.

Jolie inició su visita de tres días en los campamentos de refugiados de Chakmarkul y Kutupalong, donde escuchó testimonios de mujeres, niñas, niños y hombres rohingya que han enfrentado una vida llena de persecución y discriminación. Allí ella fue testigo de una parte de los extraordinarios esfuerzos humanitarios, incluyendo el proceso de registro, liderado por el Gobierno y ACNUR. Este proceso da a las personas refugiadas una identidad legal por primera vez. Igualmente, ella visitó un centro de tránsito para refugiados recién llegados y un hospital que brinda un necesario apoyo y atención a mujeres y niñas.

Si bien reconoció tales logros, Jolie también notó las limitadas oportunidades de educación disponibles para los niños refugiados. Ella urgió esfuerzos para asegurar que tengan acceso a educación formal que les ofrezca certificaciones reconocidas.

El martes, la Enviada Especial, sostuvo una conferencia de prensa en Kutupalong, el asentamiento de refugiados más grande y densamente poblado. Ella dijo que hasta que los refugiados rohingya puedan volver voluntariamente a sus hogares en Myanmar, tenemos la responsabilidad colectiva de asegurar que puedan continuar teniendo una vida digna en Bangladesh.

La visita de la Enviada Especial llega antes de un nuevo llamamiento, el Plan de Respuesta Conjunto 2019, que será lanzado la próxima semana por ACNUR en conjunto con otras agencias humanitarias. Este plan busca recibir más de 920 millones de dólares para dar asistencia a los refugiados rohingya y las comunidades locales afectadas.

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