El Grupo de Lima pidió el lunes a la Corte Penal Internacional (CPI) considerar la “violencia criminal” de Nicolás Maduro y la “grave situación” humanitaria que está generando en Venezuela.

Los países “deciden solicitar a la Corte Penal Internacional que tome en consideración la grave situación humanitaria en Venezuela, la violencia criminal del régimen de Maduro en contra de la población civil y la denegación del acceso a la asistencia internacional, que constituyen un crimen de lesa humanidad”, dice la declaración leída en Bogotá por el canciller colombiano Carlos Holmes Trujillo.

Además denunciaron “serias amenazas” contra Guaidó y lanzaron advertencia a Maduro. También apoyan la transición democrática en Venezuela “sin uso de la fuerza”

Brasil descartó cualquier solución militar a la crisis en Venezuela durante la reunión en Bogotá del Grupo de Lima, en la que participa Estados Unidos.

“Para nosotros la opción militar nunca fue una opción. Brasil siempre ha apoyado las soluciones pacíficas de cualquier problema que ocurra en los países vecinos”, declaró el vicepresidente brasileño, Hamilton Mourão, durante las deliberaciones del bloque.

Por su parte, el canciller Ernesto Araujo aseguró que la posición del Grupo de Lima es buscar una salida “pacífica”, pese a que Estados Unidos ha dicho que no descarta ningún mecanismo, entre ellos la intervención militar.

Más temprano, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, que participa del encuentro como invitado, insistió en que “todas las opciones” estaban sobre la mesa para retirar a Nicolás Maduro del poder.

La cita ocurre tras la frustrada operación del fin de semana que buscaba llevar ayuda esencial a los venezolanos golpeados por la escasez de alimentos y medicinas, y que derivó en violentos disturbios.

Los enfrentamientos dejaron cuatro muertos y cientos de heridos en los límites de Venezuela con Brasil y Colombia, por donde intentaron ingresar la asistencia.

El opositor Juan Guaidó, reconocido por medio centenar de gobiernos como presidente encargado de Venezuela, había pedido dejar abiertas “todas las opciones” frente a Maduro, cada vez más aferrado a los militares y apoyado por Rusia y Cuba.

Guaidó, que está en Colombia desde el viernes, también participa en el encuentro.

El Grupo de Lima -una alianza de 13 países latinoamericanos más Canadá- se había reunido por última vez el 4 de febrero en Ottawa. Entonces, 11 naciones pidieron un cambio pacífico de gobierno y llamaron a los militares a reconocer a Guaidó.

México, Santa Lucía y Guyana -que no reconocen a Guaidó como mandatario- se marginaron del encuentro en Bogotá, al igual que Costa Rica, que sí lo reconoce.

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