En un discurso televisado, el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, anunció el restablecimiento del servicio de energía en la mayoría del país, después de un apagón de 6 días que afectó a 23 de los 24 estados venezolanos.

Pese a que celebró una “una victoria” en la “guerra eléctrica”, insistiendo en sus acusaciones de que los cortes se debieron a “ataques cibernéticos” desde Estados Unidos, dio a entender que los problemas de energía volverán a presentarse e invitó a los venezolanos a abastecerse de velas, linternas y preparar depósitos de agua.
“Frente a situaciones como esta hay que tener una radio con sus pilas para estar bien informados de qué hay que hacer, de qué pasa. Tener sus juegos de velas, claro que sí, para alumbrarse. Tener las linternas […] Yo digo para que lo tengan todos los hogares del país, prepararse pues, prepararse, sus sistemas de depósito de agua”, dijo el líder chavista.

Asimismo, anunció el lanzamiento de un plan llamado “tanque azul”, en el que dotará a los hogares con depósitos de agua: “He decidido iniciar un plan especial llamado el tanque azul para dotar todos los hogares del país de un tanque azul grande, cómodo” para el agua”, explicó.

El régimen venezolano, acosado por la presión internacional y sanciones de Estados Unidos, ha dicho que la falla eléctrica se debió a un sabotaje de sus adversarios, encabezados por el mandatario estadounidense, Donald Trump. Sin embargo, expertos afirman que el fallo se produjo por falta de mantenimiento en la red.

“Pido a Dios que meta su mano y cambie el curso de esta conspiración y le abra las compuertas a un proceso de negociación y de acuerdos entre el Gobierno del presidente Donald Trump y el Gobierno bolivariano”, dijo Maduro al referirse a presuntos planes del país norteamericano para desalojarlo del poder.

Además, la Fiscalía del país, en cabeza de Tarek Saab, inició investigaciones contra el líder de la oposición Juan Guaidó y contra periodista y activista Luis Carlos Díaz por supuestamente estar involucrados en el “sabotaje” a la red eléctrica. Tras la acusaciones, Díaz fue detenido por 24 horas y liberado con medidas cautelares en la tarde del martes.

Pido a Dios que meta su mano y cambie el curso de esta conspiración y le abra las compuertas a un proceso de negociación entre el Gobierno de Donald Trump y el Gobierno bolivariano.

En su alocución, Maduro también dijo que pedirá ayuda a la ONU, así como a sus aliados Cuba, China, Irán y Rusia para investigar este presunto “ciberataque” que causó un masivo apagón en todo el país el pasado jueves, y que aún no ha sido solventado completamente.

“He nombrado una comisión presidencial de investigación especial del ciberataque y he pedido la incorporación de especialistas internacionales, voy a pedir el apoyo de la ONU, y además voy a pedir el apoyo, ya activo, de Rusia, China, Irán (y) Cuba”, fueron sus palabras.
Una de la consecuencias más graves del apagón fueron las fallas en los hospitales, al menos 24 pacientes que dependían de tratamientos como diálisis, incubadoras y respiración artificial murieron entre el jueves y el lunes, según informaron varios centros médicos.

Los estados más grandes y poblados de Venezuela, ubicados al occidente del país, siguen contando desesperación y maniobras para capear la crisis que los ha dejado sin energía y también sin agua, pues las máquinas de bombeo, sin electricidad, no funcionan.

Con botellones y baldes, cientos de ciudadanos recogen agua de cañerías contaminadas y de fuentes naturales. También se han registrado saqueos masivos a supermercados y almacenes.

Expertos y analistas han refutado la versión de Maduro de un supuesto ciberataque, pues la red eléctrica es controlada por un sistema analógico, no digital, y, según han denunciado desde hace varios años, el colapso se produjo por la falta de mantenimiento de la infraestructura de la red a la que definen como “vulnerable, frágil e inestable”, así lo afirmó el ingeniero Winston Cabas, presidente de la Asociación Venezolana de Ingeniería Eléctrica, Mecánica y Profesiones Afines (Aviem) del Colegio de Ingenieros venezolano.

El apagón del jueves comenzó con un incendio en el que se considera el “corazón” del sistema eléctrico nacional: una línea de 765 kilovoltios, de la que depende hasta 90 % del sistema eléctrico nacional.

“Las labores de reposición del servicio son muy complejas, se requiere de personal altamente capacitado que hoy no se tiene en (la estatal) Corpoelec. Además, se requiere de recursos financieros para obtener los equipos que se dañaron”, aseguró Cabas.

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