El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, durante una reunión con el viceprimer ministro Chino, anunció el acercamiento de posturas entre China y los Estados Unidos en materia comercial. Trump avisó de que, muy próximamente, Estados Unidos y China firmarán un acuerdo comercial que se materializará en una cumbre celebrada en mayo de este mismo año.

Una noticia que ha desatado la alegría de muchos organismos, pues el bloqueo comercial que suponían las tensiones comerciales que mantenían las dos economías más potentes del mundo, sumado a un entorno de desaceleración económica global e incertidumbres en el panorama económico, como el que atravesamos actualmente, generaba un incierto entorno económico para los próximos años.

El comercio internacional, especialmente en los últimos años, ha sido uno de los principales motores de crecimiento económico para la economía global. Tal es el aumento en el número de transacciones realizadas que, hasta ahora, interanualmente, no ha dejado de crecer de una forma constante. El mundo globalizado y las relaciones comerciales han generado gran dependencia del mismo y de ahí su importancia en la economía mundial.

Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), las tensiones comerciales que mantenían Estados Unidos y China han estado lastrando el comercio global, así como los flujos de comercio. Los auges proteccionistas han acabado generando un entorno cada vez más desacelerado en materia comercial y menos favorable para el crecimiento económico. Según el último informe publicado, el organismo pronosticó reajustes bajistas, avisando de nuevos reajustes si no se ponía fin a las tensiones.

Durante 2018 el comercio mundial creció a ritmos del 3,0%, según el informe de la OMC. Para el 2019, se espera que, tras las continuas tensiones comerciales y el escenario económico que presentan las principales economías desarrolladas, el comercio global descienda hasta el 2,6%, dejándose un 0,4% para este año. Sin embargo, desde el organismo advertían que, de relajarse las tensiones comerciales y lograr un acuerdo, el ritmo de crecimiento en el comercio podría experimentar un repunte que vuelva a situarlo en el 3,0%.

Debemos tener en cuenta que el comercio global, en 2017, como muestra el gráfico que mostramos abajo, creció a niveles del 4,6%. Unos niveles altísimos y que se veían impulsados por la Unión Europea, la cual poseía un peso mayor en el aporte al comercio global, que al PIB mundial. Desde 2017, el aumento en el grado de incertidumbre ha ido incrementándose, por lo que los crecimientos del comercio global han continuado moderándose progresivamente, distando mucho de los ejecutados, como muestra el gráfico, en 2017.

El acuerdo entre Estados Unidos y China, más cerca que
No obstante, al igual que podríamos ver un repunte tras el aclamado acuerdo comercial, de no darse dicho acuerdo, la OMC ha advertido que las previsiones podrían sufrir, como hemos dicho, nuevos reajustes bajistas, desacelerando, gradualmente, el ritmo de crecimiento del comercio global. Unas proyecciones que eran más que previsibles ante el entorno que vivían las economías y el grado de incertidumbre en el que se encontraban inmersas.

El acuerdo entre Estados Unidos y China, más cerca que
Por ello, en función de lo que ocurra en el escenario político y económico, la OMC ha desarrollado el gráfico que se muestra arriba, en el que se proyectan los posibles escenarios que vivirá el comercio global y la horquilla dependiente. En función de las políticas adoptadas y la evolución del balance de riesgos, la horquilla sufrirá una expansión o una contracción, pudiendo alcanzar, en condiciones favorables, crecimientos del 4,0%, o 1,3% en el peor de los escenarios, donde el cooperativismo sufra un deterioro máximo.

Y es que hacer resurgir nuevamente el comercio global es de imperativa necesidad, teniendo en cuenta que, como he dicho, este es uno de los principales motores de la actividad económica en el planeta. Hablamos de que, en materia de contribución del Producto Interior Bruto (PIB), el comercio global es uno de los fenómenos que más peso posee en la contribución al crecimiento económico.

Por ello, como pudimos ver en la última reunión del Foro Económico Mundial en Davos, el organismo presidido por Christine Lagarde, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo mucho hincapié en advertir que el crecimiento económico sostenible partía de un mayor grado de cooperación internacional entre los países, permitiendo así un desarrollo inclusivo y sostenido en el largo plazo.

Conociendo el grado de contribución al crecimiento de la economía mundial, así como los posibles impactos que repercutirían en un deterioro de la cooperación internacional y la rotura de la totalidad de acuerdos comerciales entre los países que integran el mercado global, apoyar la cooperación y promover la diplomacia internacional es una necesidad.

Hasta el momento, parece que las tensiones entre Estados Unidos y China se reducen progresivamente.
Además, el grado de importancia es muy elevado. Según las proyecciones que saca la OMC sobre los desacuerdos producidos entre los países, en un escenario donde el cooperativismo internacional se deteriorase a niveles máximos, el comercio global podría llegar a contraerse en un 17% para 2022, provocando un impacto negativo en el PIB Mundial del 2%.

Por estas razones, como hemos recalcado a lo largo del artículo, es muy importante conocer los efectos que produce el comercio global en la economía mundial. Estamos ante un claro condicionante del crecimiento económico y debemos ser cautos a la hora de pactar los acuerdos comerciales, ya sea en el caso de Estados Unidos y China, o, por otro lado, Reino Unido y Europa, los cuales siguen en negociaciones por el Brexit.

Hasta el momento, parece que las tensiones entre Estados Unidos y China se reducen progresivamente. El presidente de los Estados Unidos ya ha anunciado que existe un principio de acuerdo que, de no darse ningún imprevisto, pretende materializar, junto a su homólogo Chino, en una cumbre que tendrá lugar, como hemos dicho, en el mes de mayo.

En dicha cumbre, Donald Trump, junto a Xi Jinping, tratarán de aunar todos sus interés comerciales, poniendo fin a una guerra comercial, a una guerra arancelaria, que mantenía en vilo a la economía global, a los organismos y al crecimiento económico global. Un motivo para mostrarse optimistas de cara a los próximos años, cuando el comercio global vuelva a recuperar su actividad, normalizando y recuperando sus niveles óptimos.

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