Leyla Cox, radiólogo residente de New Brighton (NYC), murió el pasado 10 de junio, un día después de celebrar su cumpleaños número 53 en República Dominicana, denunció su hijo William.

El joven de 25 años está buscando respuestas sobre el nuevo caso de muerte de un turista estadounidense los últimos meses en diferentes zonas de la isla caribeña.

La noticia coincide con un reporte de que el FBI y la policía local están investigando si las muertes fueron causadas por el consumo de alcohol adulterado, informó New York Post.

Las autoridades quieren saber quiénes suministraron las bebidas que tomaron las víctimas en los minutos y horas previos a su muerte, y si los líquidos contenían algún químico peligroso, dijeron fuentes policiales. El FBI está ayudando y llevará muestras de sangre de los occisos a su centro de investigación en Quantico (Virginia), dijo una fuente.

William dijo que su familia le rogó a su madre que cancelara sus vacaciones antes de irse el 5 de junio por una semana. Los funcionarios dicen que la mujer de Staten Island murió de un repentino ataque al corazón, pero su hijo no acepta esa versión. “Ha sido una pesadilla sin parar desde que recibí esa llamada”, dijo William Cox a ABC News.

“Era demasiado joven para morir de un ataque al corazón, estaba muy sana”, insistió el joven de Staten Island.
Leyla ya había visitado antes República Dominicana sin problemas.

“Mi madre nunca tuvo problemas de corazón”, insistió William. “Estaba en buen estado de salud y cuando ves aparecer todas estas señales de alerta y sabes que todas estas personas están muriendo, y cuando te sucede a ti mismo y ves toda la confusión con la que he estado lidiando, no tengo sospechas, estoy seguro”.
William dice que no sabe las circunstancias que rodearon la muerte de su madre. La Embajada de Estados Unidos no ha publicado esa información. Pero lo que más le preocupa es que las autoridades de República Dominicana no están haciendo pruebas de toxicología a menos que la autopsia lo sugiera, y esos resultados podrían tardar hasta tres meses.

“Perder a un padre es lo suficientemente difícil, pero cuando lo pierdes en un país extranjero y tienes que negociar con ese país para recuperar el cuerpo (…), he pasado casi tres días sin dormir”, dijo Cox.

Él está tratando de averiguar cómo traer a su madre a Estados Unidos, un costo que podría ser de $30 mil dólares.

“No hay nada que pueda hacer al respecto”, dijo Cox. “Perdí a mi madre, siento que murió injustamente. No era su hora de irse. Creo que si no hubiese ido a República Dominicana, todavía estaría viva hoy”, afirmó el joven.

No aceptamos comentarios ofensivos, El Verificador promueve el debate de ideas como herramienta que fortalece la vida democrática.

+ 25 = 27