StopCovid, una plataforma desarrollada por investigadores y empresas bajo la supervisión del gobierno francés, funcionará de forma voluntaria, de manera que cualquiera que la descargue en su teléfono móvil podrá, en teoría, conservar un registro de los otros usuarios con los que se ha mantenido en contacto durante las últimas dos semanas, a menos de un metro, durante al menos 15 minutos.

El objetivo de la aplicación es que si el usuario descubre que tiene el virus pueda, de inmediato, informar a la plataforma para que esta alerte a las personas con las que interactuó de cerca.

La CNIL le dio luz a esta verde a la ‘app’ este 25 de mayo y señaló que respeta las leyes relativas a la protección de la vida privada en Francia y proporciona suficientes salvaguardias para evitar abusos, por lo que dijo que, si el Parlamento, en donde se debate este miércoles, le da vía libre, estaría lista para ser lanzada al mercado digital este fin de semana.

La prueba de Fuego está realmente en el Parlamento. Aunque si bien su voto no es vinculante, se trata de un espaldarazo «simbólico» para el gobierno francés en medio de la fuerte división y la resistencia a la que se enfrenta en el Legislativo.

¿Cómo funciona StopCovid y por qué levanta sospechas sobre vigilancia?

La aplicación no se basará en la geolocalización, sino que utilizará la tecnología Bluetooth, que les permite a los teléfonos móviles comunicarse entre sí a corta distancia para hacer el rastreo de las interacciones de su usuario en las últimas dos semanas.

Luego de que la ‘app’ tenga la información de que algún usuario contrajo el virus, enviará una advertencia a aquellos que se cruzan con ella. La aplicación, sin embargo, según el gobierno, no revela detalles sobre el lugar o la fecha del encuentro, es decir, los datos de ubicación no se registran.

Pero, aunque el uso de la aplicación sería estrictamente voluntario, defensores de las libertades han expresado su miedo a que la aplicación abone el camino hacia una sociedad bajo constante vigilancia a través de los llamados teléfonos inteligentes. Muchos temen una versión moderna de ‘Gran Hermano’, retratada en la novela distópica ‘1989’, del escritor británico George Orwell.

El Ministerio de Economía y Finanzas, para disipar dudas, publicó capturas de pantalla de las notificaciones que se enviarán en caso de contacto con un presunto portador de virus. Pero sus opositores cuestionaron al gobierno sobre cómo puede probar que en realidad no tendrá acceso a la información detrás del identificador y no la usará en el futuro para otros fines.

El debate está abierto. Algunas naciones, incluyendo Australia e Italia, lanzaron ya aplicaciones similares para rastrear los casos de coronavirus con el fin de limitar su radio de propagación.

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