El presidente Donald Trump y su rival demócrata Joe Biden se enfrentan en su primer debate este martes en Cleveland, Ohio. Las recientes revelaciones sobre las declaraciones de impuestos del mandatario y el manejo de la pandemia del Covid-19 abren la puerta a un choque sin precedentes en medio de una profunda polarización.
A cinco semanas de las elecciones presidenciales de Estados Unidos hay mucho en juego y este martes 29 de septiembre los dos candidatos tendrán su primera prueba de fuego.

La Universidad Case Western Reserve, en Cleveland, Ohio, es el escenario elegido para el primer cara a cara entre el presidente Donald Trump, que aspira a la reelección, y su oponente, el demócrata y ex vicepresidente Joe Biden.

Con las encuestas que apuntan a una carrera que se ha venido ajustando en los últimos días, el desempeño de ambos en sus debates será crucial, pues podría cambiar el curso de la carrera hacia la Casa Blanca.

Según los sondeos públicos de los últimos meses, Trump ha estado entre 7 y 8 puntos porcentuales por detrás de Biden en la intención de voto. Además, esta semana una encuesta de ‘The New York Times’ junto a Siena College, mostró que Biden cerró la brecha con el mandatario en tres estados que votaron de manera decisiva por Trump en 2016: Iowa, Georgia y Texas. Biden subió tres puntos porcentuales entre los votantes probables en Iowa, empató con Trump en Georgia y bajó tres en Texas.

Asimismo, los resultados hallaron que las mujeres prefieren a Biden por encima de Trump, entre 8 y 13 puntos porcentuales. Pero en un país donde no necesariamente llega a la Presidencia quien obtenga la mayor cantidad del voto popular, como ocurrió con Hillary Clinton en 2016, la participación de los aspirantes durante la época de debates resulta decisiva para conquistar aquellos estados con más colegios electorales que pueden inclinar la balanza.

En total habrá tres debates presidenciales, cada uno con una duración de 90 minutos: 29 de septiembre, 15 de octubre y 22 de octubre. El único cara a cara para los candidatos a la Vicepresidencia, el republicano Mike Pence y la demócrata Kamala Harris, tendrá lugar el 7 de octubre.

Las explosivas revelaciones sobre las declaraciones de impuestos del mandatario salieron a la luz pública justo tres días antes del primer cara a cara, por lo que está previsto que Trump se enfrente a preguntas incómodas relacionadas con esta polémica.

Según la información divulgada por ‘The New York Times’, el magnate solo pagó $ 750 dólares en impuestos federales sobre la renta en 2016, el año en que se postuló para la Presidencia y en 2017, su primer año de mandato. Tampoco pagó impuestos sobre la renta en 10 de los 15 años anteriores, en gran parte porque informó haber perdido más dinero del que ganó.

La situación amenaza con socavar un pilar de su atractivo entre los votantes obreros, que probablemente será aprovechada durante la discusión con su rival demócrata.

Los descubrimientos se producen en un momento precario para el jefe de Estado, cuando su equipo de campaña intenta superar las críticas por el manejo de la pandemia, que tiene a Estados Unidos como el país con mayor cantidad de contagios a nivel global.

Además, con las votaciones anticipadas en algunos estados, es posible que Trump tenga poco o nada de tiempo para revertir los daños de su imagen.

«A los dos candidatos les cuesta contener sus emociones y creo que las cosas se pondrán feas, especialmente en el caso de Trump, cuyo estilo se basa en insultos y burlas de patio de colegio. El reto para Biden será parar esos abusos sin perder los estribos», señaló Alan Schroeder, profesor de la Universidad Northeastern y experto en debates televisivos.

«Espero no morder el anzuelo y meterme en una pelea con este tipo. Va a ser difícil porque creo que va a estar gritando», señaló Biden este mes durante un acto virtual.

La reintroducción de Joe Biden

Para Biden, el debate servirá como una especie de reintroducción, pues, aunque ha realizado mítines de campaña en algunos estados y concedido entrevistas a medios de comunicación, la pandemia lo ha dejado en gran parte fuera del escenario político durante meses.

Para algunos analistas, hasta el momento eso le ha permitido a Biden mantener el foco donde quiere: en Trump y lo que considera su mal desempeño en el cargo. Pero este martes, el candidato demócrata tendrá que presentar su propio plan para la Presidencia, mientras trata de dar respuestas concisas.

 

 

 

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