Por: Guillermo Caram

Instancias nacionales nos mantenemos expectantes a que el gobierno defina su política fiscal, tributaria y de gastos, después que el Presidente Abinader retirara el paquete impositivo que acompañara el proyecto de presupuesto 2021 sometido al Congreso Nacional.
La ciudadanía se mantiene en expectación a pesar del retiro del paquete impositivo porque en el intento de colar nuevos impuestos dentro del presupuesto, al gobierno “se le vió el refajo” en sus intenciones tributarias y emitió una señal hacia donde pretende encauzar sus cañones impositivos; lo cual tenderá a mantener estupefacta la ciudadanía y en vilo a los agentes económicos hasta tanto se define la ecuación fiscal presupuestaria de la nación.
Esta indefinición tiende a inhibir la capacidad de emprendimiento y las iniciativas de inversión de nuestros agentes económicos.
También causa expectación como pretenderá el gobierno superar el desequilibrio presupuestario creado por el retiro de los impuestos propuestos: si va a reducir los gastos o a endeudarse mas.
O si propondrán nuevos ensayos impositivos que puedan nuevamente sorprender a una ciudadanía que no acaba de recuperarse de la sorpresa y estupefacción que le causó el intento gubernamental.
Lo anterior adquiere mas relevancia al interpretar, entre líneas, la estratagema fiscal contenida en el discurso gubernamental.
El gobierno interpreta la reforma fiscal únicamente para discutir nuevos aumentos impositivos. No para discutir gastos como debe ser ni para reducir y simplificar el sistema impositivo como requiere la economía dominicana.
Esto así, al diferir la reforma tributaria para fecha posterior, 2021 o 2022, lo que supone discutir aspectos tributarios con el presupuesto de gastos 2021 ya aprobado; con lo cual los gastos pasarían a ser una especie de una espada de Damocles sobre los tributos.
Abrigamos la esperanza que el gobierno actual no siga el comportamiento del gobierno anterior cuando se intentó discutir la reforma fiscal en el 2012: que se retiró del CES cuando sus integrantes quisieron discutir política de gastos junto a los impuestos.
Abrigamos la esperanza que se aborde una reforma fiscal como debe ser, seria y profundamente: Procurando alentar el sector productivo para generar empleos y no solamente enfocarse en el fiscalismo como siempre se ha hecho.
Ello requiere discutir exhaustivamente gastos e impuestos, estos últimos para simplificarlos y reducirlos: para animar la economía dominicana y aumentar las recaudaciones por la mayor fluidez que la equidad fiscal provocaría.

 

 

No aceptamos comentarios ofensivos, El Verificador promueve el debate de ideas como herramienta que fortalece la vida democrática.

+ 57 = 65